Una ruta mal planificada no solo genera retrasos, también puede causar un efecto dominó en toda tu operación logística. Con un TMS, puedes anticiparte a estos problemas.
Problemas comunes de rutas mal diseñadas:
• Aumento de costos: Más consumo de combustible y desgaste de vehículos.
• Entregas fallidas: Clientes insatisfechos y más devoluciones.
• Retrasos en cadena: Afecta las operaciones de otros envíos.
Cómo lo soluciona un TMS:
• Optimización de rutas en tiempo real.
• Adaptación a variables como tráfico o clima.
• Asignación inteligente de vehículos para aprovechar capacidades al máximo.
Realizá simulaciones en tu TMS antes de implementar rutas nuevas para evaluar su impacto.
Evitá el caos logístico con RDSCube. Escribinos para conocer más.